jueves, 22 de mayo de 2014

Síndromes Linfoproliferativos

Es como se denominan a las distintas neoplasias originadas en las células linfoides y en diferentes estadíos de maduración. En la sangre existen dos principales tipos de linfocitos:
Linfocitos B: éstos representan el 5 y el 15% del total de linfocitos que originan las células plasmáticas, que son las que producen anticuerpos y ayudan a proteger nuestro organismo contra virus y bacterias.
Linfocitos T: se encargan de la coordinación de la respuesta inmune de las células y se ocupan de cooperar en el desarrollo de todas las formas de respuestas inmunes; un ejemplo de ello son los anticuerpos producidos por los linfocitos B.
Estos dos tipos de linfocitos, al igual que todas las células sanguíneas derivan de las células madre conocidas como hematopoyéticas, situadas en la médula ósea. Dichas células madre dan lugar a los linfoblastos éstas son células inmaduras que tras varias etapas cuando se maduran forman los linfocitos, de hecho en cualquiera de estas etapas de maduración del linfocito, puede producirse la transformación neoplástica de éstas células.
Se pueden distinguir varios tipos de neoplasias linfoides:
  • Neoplasias de células linfoides inmaduras.
  • Leucemia linfoblástica aguda.
  • Neoplasias de células linfoides maduras
  • Linfomas no Hodkinianos…..etc.