miércoles, 9 de abril de 2014

Salud Para Todos.

En el mes de la salud nos centraremos en hablar de enfermedades que han marcado nuestras sociedades, progresos que ha conseguido la ciencia y retos que se han convertido en dolores de cabeza tanto para médicos como para  científicos. 

La historia de la humanidad ha estado ligada en todo momento al nacimiento de epidemias y pandemias que afectan y han afectado el curso de su  historia, así como el desarrollo de civilizaciones enteras y la forma en la que concebimos el mundo que nos rodea. Sin lugar a duda, las epidemias más allá de un problema de salud pública que implica las innumerables muertes que han causado, han cambiado la forma de pensar y de interactuar con el mundo, han modificado el orden político social en algunas ocasiones y han cambiado el curso de la historia; algunas han prevalecido y otras se han erradicado, pero día a día se lucha por prevenir la mayor y que se conviertan en catástrofes. Una epidemia se convierte en pandemia cuando su propagación se desarrolla mundialmente, tal y como es el caso de la Influenza A (H1N1). Existe un número de enfermedades desconocidas que fueron extremamente graves pero que ahora se han desvanecido.

La Influenza A (H1N1)
Conocida como la Gripe Porcina, es la pandemia más reciente a la que la humanidad se haya podido enfrentar. Su fácil propagación y por el momento se desconocida cura, causa cierto temor y nos lleva a recordar como el ser humano se ha enfrentado o se ha visto inmerso en un mundo donde la incertidumbre y las prácticas cotidianas se han visto afectadas o modificadas a partir de estas experiencias.  La influenza se presenta en tres géneros: Influenzavirus A, Influenzavirus B e Influenzavirus C. De las tres clases, la más virulenta y que más morbilidad ha causado es la de tipo A. Es considerada la primera epidemia mundial comenzó antes que terminara la Primera Guerra Mundial. La falta de comida sana, de agua potable, el agotamiento de las tropas, la carencia de accesorios adecuados, como las rendas de vestir y demás, así como el clima frío y ventoso, hicieron fácil su propagación.

La viruela 
Una de las enfermedades más mortales que ha conocido la humanidad y es la única que ha sido erradicada con la vacunación. Se transmitía por un contacto cercano con las llagas o las gotitas emitidas por la respiración de una persona infectada. La ropa de cama o prendas de vestir contaminadas también podían transmitir la enfermedad. Un paciente seguía siendo foco infeccioso, hasta que la última costra se separaba de la piel. Existe una creencia difundida, que una epidemia de viruela se desarrolló entre los miembros de la armada Persa, permitiendo que Grecia mantuviera su independencia y creara una cultura gloriosa. En el marco de la Guerra del Peloponeso, 430 a. C. un agente desconocido mató a la cuarta parte de las tropas atenienses y a una cuarta parte de la población a lo largo de cuatro años. El médico y biólogo británico Edward Jenner inventó la vacuna y experimentó consigo mismo.

El tifus
Conocido como fiebre de los campamentos,  tuvo su primer impacto en Europa en 1489 ; es un conjunto de infecciones causadas por una bacteria tipo Rickettsia, que se propaga a través de parásitos, como el piojo, que viven a costa del ser humano u otras especies animales de sangre caliente, tales como el ratón y la rata. Síntomas Los síntomas de esta enfermedad incluyen fiebre, dolor de cabeza, escalofríos y dolores generalizados que dan lugar a exantema Existen tres clases de tifus:

El tifus epidémico, causado por la Rikettsia prowazekii, es una forma grave de la enfermedad, diseminada por el piojo que habita en el ser humano. 

El tifus murino, debido a la Rickettsia typhi, es otra forma menos grave de la enfermedad y se difunde por pulgas de las ratas, ratones y otros roedores.

El tifus exantemático, atribuido a la Rickettsia tsutsugamushi, es la forma de la enfermedad que se da en la zona de Asia y el Pacífico delimitada por el Japón, Australia y el subcontinente de la India. Se propaga por medio de los ácaros a las ratas, los ratones de campo y otros roedores.

Peste bubónica
Transmitida por picaduras de pulga. Los primeros síntomas aparecen en un periodo de entre dos y seis días tras la infección: se desarrolla una fiebre alta, dolor de cabeza y articulares, escalofríos, mareos y una sensación de malestar intensa. Se puede considerar a día de hoy como una enfermedad muy rara y la más mortífera. Según las estimaciones de la OMS, se producen entre 1.000 y 3.000 casos al año en todo el mundo. Estos brotes, que en algunos casos son endémicos, están localizados en zonas desérticas de Brasil o Estados Unidos, así como en algunas zonas de África, Asia o Sudamérica. La enfermedad se manifestaba en zonas como: las ingles, las axilas o el cuello, con una inflamación de alguno de los nódulos del sistema linfático acompañada de supuraciones y fiebres altas que provocaban en los enfermos escalofríos, rampas y delirio; el ganglio linfático inflamado recibía el nombre de bubón o carbunco, de donde proviene el término peste bubónica. La forma más corriente de la enfermedad era la peste bubónica primaria, pero había otras variantes: la peste septicémica, en la cual el contagio pasaba a la sangre, lo que se manifestaba en forma de visibles manchas oscuras en la piel, de ahí el nombre que recibió la epidemia la muerte negra, y la peste neumónica, afectaba el aparato respiratorio y provocaba una tos expectorante que podía dar lugar al contagio a través del aire. La peste septicémica y la neumónica no dejaban supervivientes.

La cólera
Una enfermedad aguda, diarreica, provocada por la bacteria Vibrio cholerae, la cual se manifiesta como una infección intestinal. Se calcula que cada año se producen entre 3 millones y 5 millones de casos de cólera y entre 100 000 y 120 000 defunciones. El breve periodo de incubación, que fluctúa entre dos horas y cinco días, acrecienta el carácter potencialmente explosivo de los brotes epidémicos. Es una enfermedad muy virulenta que afecta a niños y adultos y puede ser mortal en cuestión de horas. Ha producido varias epidemias, y unas siete pandemias mundiales, siendo la primera la que partiendo de la India,  asoló Europa y América a principios del siglo entre 1816 y 1826. Esta primera pandemia de Cólera comenzó en Bengala y se expandió a través de la India hacia 1820. Se extendió hasta la China y el Mar Caspio antes de disminuir. Ha sido poco frecuente en los países industrializados durante los últimos 100 años; no obstante, esta enfermedad aún es común en otras partes del mundo, incluyendo el subcontinente Indio, Sureste Asiático, Latinoamérica y el África Subsahariana.

La sífilis
La primera epidemia de sífilis fue registrada a fines del siglo XV. La sífilis se convirtió en la enfermedad de transmisión sexual más terrible. Es una infección bacteriana (Treponema pallidum) cuya vía de contagio más frecuente  es el contacto sexual. La infección generalmente desarrolla  enfermedad en un transcurso de varios años. En las etapas tempranas, la sífilis causa enfermedad en los órganos genitales, en las membranas mucosas y en la piel. Sin tratamiento la sífilis puede conducir a problemas graves, tales como problemas en el corazón, problemas neurológicos (neurosífilis), ceguera, demencia y la muerte. Se transmite de persona a persona mediante el contacto directo con una úlcera o lesión sifilítica, habitualmente durante el sexo anal, vaginal u oral. Las mujeres embarazadas que padecen la enfermedad la pueden transmitir a sus bebés. La sífilis no se  contagia a través de asientos de inodoro, picaportes de puertas, piscinas, bañeras/tinas, prendas de vestir o utensilios de cocina. Se desarrolla en varias etapas diferentes. Los síntomas de la sífilis dependen de la etapa de la enfermedad.

Sífilis primaria: En la mayoría de los casos, el único síntoma evidente de la sífilis primaria es una úlcera indolora, llamada "chancro", que aparece dentro de las dos a seis semanas después de que la persona se infectó con el T. pallidum. Por lo general, la úlcera aparece en el pene, la vulva, la vagina o el ano. También puede aparecer en el cuello del útero, la lengua, los labios y en otras partes del cuerpo. La úlcera suele curarse sin tratamiento en pocas semanas. El VIH se transmite con mayor facilidad cuando estas úlceras están presentes

Sífilis secundaria: El síntoma más común de la sífilis secundaria es una erupción de lesiones pequeñas y parecidas a las de la viruela (por lo general, de color castaño rosáceo), que al agruparse tienen el aspecto de un sarpullido que no genera picazón. Puede desarrollarse después de meses a años de padecer la sífilis primaria, y puede durar dos años o más. Otros síntomas posibles de sífilis secundaria incluyen la presencia de fiebre, fatiga, dolor y la formación de protuberancias/bolitas en las zonas húmedas del cuerpo que parecen verrugas genitales.

Sífilis latente: La sífilis latente (oculta) se diagnostica cuando la persona ha generado anticuerpos contra la bacteria pero no tiene ningún síntoma de infección. se puede dividir en latente temprana o latente tardía, dependiendo de cuánto tiempo la persona haya tenido la infección. Las personas con sífilis latente tardía (aquellas personas que han estado infectadas durante al menos un año) o sífilis latente de duración desconocida (aquellas personas que no saben cuándo adquirieron la infección) requieren hacer un tratamiento más agresivo que aquellas personas que tienen una infección latente temprana (que han estado infectadas por menos de un año).

Sífilis terciaria: Si la sífilis primaria, secundaria o latente no recibe tratamiento, la bacteria puede diseminarse y causar daño en órganos internos, incluyendo el cerebro, los nervios, los ojos, el corazón, los vasos sanguíneos, el hígado, los huesos, y las articulaciones. Esto puede conducir a una variada gama de problemas graves para la salud, los cuales incluyen infartos, parálisis, aneurismas y enfermedad del corazón.

Neurosífilis: Esto ocurre cuando el T.Pallidum infecta el cerebro o la médula espinal (sistema nervioso central). La infección puede ocurrir durante cualquier etapa de la sífilis y puede causar daños neurológicos graves, incluyendo parálisis, falta de sensibilidad física, ceguera y sordera graduales. La neurosífilis puede ser lo suficientemente grave como para causar incapacidad permanente o la muerte. Los estudios han demostrado que las personas VIH positivas infectadas con el T. Pallidum  tienen más probabilidades de desarrollar neurosífilis, aún durante las etapas tempranas de la infección.

Ébola
Debe su nombre al río Ébola, en la República Democrática del Congo (antes Zaire) donde fue identificado por primera vez en 1976. El virus se transmite por contacto directo con líquidos corporales infectados como la sangre, la saliva, el sudor, la orina o los vómitos. La causa del caso índice aún es desconocida. El virus del Ébola se introdujo en la población humana a consecuencia de un contacto estrecho con la sangre, secreciones, órganos u otros líquidos corporales de animales infectados. En África se han comprobado casos de infección asociados a la manipulación de chimpancés, gorilas, murciélagos de la fruta, monos, antílopes de los bosques y puercoespines infectados que habían sido encontrados muertos o enfermos en la selva. El período de incubación varía de 2 a 21 días, lo más normal es de 5 a 12 días. El reservorio del virus Ébola, según algunas aproximaciones de investigaciones, podría ser un tipo de murciélago de la fruta y el virus aún se encuentra vivo en África. En el año 1976 murieron alrededor del 85% de los infectados. La cepa Ébola-Zaire fue una de las primeras descubiertas. Con un índice de mortalidad del 90% de los infectados y para el cual no hay tratamiento es la más mortífera de las cepas conocidas. Existen cinco especies diferentes del virus del Ébola: Bundibugyo, Côte d'Ivoire, Reston, Sudán y Zaire. La fiebre hemorrágica del Ébola es una enfermedad vírica aguda grave que se caracteriza por la aparición súbita de fiebre, debilidad intensa y dolor de músculos, cabeza y garganta, lo cual va seguido de vómitos, diarrea, erupciones cutáneas, disfunción renal y hepática y, en algunos casos, hemorragias internas y externas. Los resultados de laboratorio muestran disminución del número de leucocitos y plaquetas, así como elevación de las enzimas hepáticas.

VIH/SIDA
Enfermedad que consiste en la incapacidad del sistema inmunológico para hacer frente a las infecciones y otros procesos patológicos. Ataca el sistema inmunitario y debilita los sistemas de vigilancia y defensa contra las infecciones y algunos tipos de cáncer. A medida que el virus destruye las células inmunitarias y altera su función, la persona infectada se va volviendo gradualmente inmunodeficiente. Es considerada pandemia debido a su rápida propagación, sus víctimas van de los 20 y 25 millones y es África el continente más afectado por la enfermedad. Unas 33 millones de personas a nivel mundial viven con VIH, una condición que destruye el sistema inmune y se expande fundamentalmente por el contacto sexual, las transfusiones sanguíneas y el hecho de compartir agujas. Casi todos los infectados con el virus que provoca el sida viven en países en desarrollo. Cada año, unos 2,5 millones de personas se infectan con el virus y 2 millones mueren por causas relacionadas con el sida. Los fármacos llamados antirretrovirales, que los pacientes una vez que inician deben tomar de por vida, demostraron extender su lapso de vida. La fase más avanzada de la infección por el VIH se conoce como síndrome de inmunodeficiencia adquirida, o sida y puede tardar entre 2 y 15 años en manifestarse, dependiendo del sujeto. Se puede transmitir por el contacto con diversos líquidos corporales de personas infectadas, como la sangre, la leche materna, el semen o las secreciones vaginales. No es posible contagiarse a resultas de contactos de tipo corriente y cotidiano como puedan ser los besos, abrazos o apretones de manos o por el hecho de compartir objetos personales, alimentos o bebidas.

Fiebre Amarilla
Es una epidemia a gran escala, es una enfermedad producida por un virus, que se transmite por la picadura de un tipo de mosquito, que previamente ha picado a una persona enferma y de esa manera se ha infectado. No todos los mosquitos contagian la fiebre amarilla, sólo aquellos que previamente han picado a un individuo enfermo. Se llama fiebre amarilla, porque a muchos de los que se enferman se les pone la piel de ese color. El contagio solo se produce por la picadura de los mosquitos infectados. Los síntomas iniciales pueden ser similares a los de una gripe e incluir fiebre, dolor de cabeza, vómito y dolores musculares. A medida que la enfermedad progresa, sangran las encías y la orina también contiene sangre. El paciente puede también sufrir ictericia o coloración amarilla de la piel. No hay un tratamiento específico para la enfermedad. Solamente se tratan los síntomas.

Poliomelitis
La epidemia de poliomielitis golpeó al mundo en 1916 y le tomó a las organizaciones de salud y a los gobiernos de todo el mundo un trabajo de más de 70 años para su erradicación, es una enfermedad viral que puede afectar la médula espinal causando debilidad muscular y parálisis. El virus de la polio entra en el organismo a través de la boca, generalmente cuando las manos se han contaminado con las heces de una persona infectada. Es más común entre los bebés y los niños pequeños y ocurre en condiciones de higiene deficiente. La parálisis es más común y más severa cuando la infección se presenta en personas mayores. Se propaga cuando las heces de una persona infectada se introducen en la boca de otra persona a través de agua o comida contaminada (transmisión fecal-oral). Es posible que se presenten algunos casos de transmisión oral-oral a través de la saliva de una persona infectada. Hasta el 95 por ciento de las personas infectadas con polio no presentan síntomas.

Sars
Síndrome respiratorio agudo severo es una forma muy contagiosa, grave y potencialmente mortal de  neumonía . Es la más reciente, y fue reconocida a finales de febrero de 2003. causado por el coronavirus del SARS sólo se encuentran en pequeños mamíferos mutado, lo que le permite infectar a los humanos. Tiene  síntomas similares a la gripe que por lo general comienzan 2-10 días después de la infección. Ellos incluyen:
Temperatura alta o superior a 38º, cansancio extremo, dolores de cabeza, escalofríos, dolor muscular, pérdida de apetito y diarrea.
Entre 3-7 días después del inicio de los síntomas, la infección comienza a afectar el sistema respiratorio. Esto dará lugar a síntomas adicionales como:

Tos seca, dificultad para respirar y una creciente falta de oxígeno en la sangre, que puede ser fatal en los casos más graves