martes, 1 de abril de 2014

Profundidad de las quemaduras.

La profundidad de las quemaduras está directamente relacionada con la temperatura del agente agresor y la duración del contacto de éste con la piel. Las quemaduras se clasifican en tres grados, según la profundidad de la piel afectada.

Quemaduras epidérmicas de primer grado
Afectan sólo la epidermis, sin afectar la dermis. Se manifiestan como una lesión de color enrojecido denominado eritema. No afectan a la capacidad de regeneración de la epidermis y habitualmente se curan en una semana si no son muy extensas. Son dolorosas y con sensación de prurito. Ejemplo: las quemaduras por exposición a los rayos ultravioletas del sol y llamaradas muy breves.

Quemaduras de segundo grado
Pueden ser superficiales o profundas:
  • Superficiales: 
Afectan a toda la epidermis y la parte superior de la dermis. Se producen una separación de la epidermis, llenándose este espacio de líquido plasmático, de color amarillento, y que forma las ampollas o flictenas. Si no son muy extensas y no surgen complicaciones, se curan espontáneamente en menos de tres semanas. Si las flictenas son gruesas y se rompen la capa epidérmica, la dermis queda expuesta a las infecciones y se pierda mayor cantidad de líquido son más dolorosas que las de primer grado. Por ejemplo: las escaldaduras.
  • Profundas
Afectan a todo el grosor de la piel, epidermis y dermis. La piel lesionada se pone de un color blanco-amorronado, hundida y con aspecto de costra cérea. Si no son muy pequeñas, no tienen prácticamente capacidad de curación, y requieren a menudo tratamiento quirúrgico precoz. Son muy poco dolorosas, ya que las terminaciones nerviosas están destruidas aunque, a veces, el dolor pueden producirlo quemaduras menos profundas situadas en su entorno. Ejemplo: las quemaduras por llama directa o las explosiones.

Quemaduras de tercer grado subdérmicas
Afectan la totalidad del espesor de la piel en incluso a las estructuras subyacentes, con una intensidad variable (tejido subcutáneo, músculos, huesos…). Son lesiones hundidas y de superficie seca, formando costras de color marrón oscuro, por lo que se denominan escaras oscuras o carbonizaciones. Por sí mismas no tienen capacidad de regeneración y requieren también cirugía precoz. Si las lesiones son aisladas, habitualmente no provocan dolor. Ejemplo: las quemaduras eléctricas. Las quemaduras de primer grado y de segundo grado superficial se conocen también como quemaduras de grosor parcial, pues no afecta a la totalidad del grosor de la piel. Las de tercer grado y segundo grado profundo se denominan de grosor total porque afectan totalmente las dos capas de la piel (epidermis y dermis).