martes, 1 de abril de 2014

Efectos generales de las quemaduras.

Siempre debe considerarse la posibilidad de que existan efectos generales en el paciente que ha sufrido un traumatismo térmico, sobre todo en las situaciones de explosión, incendios en locales cerrados niños… Los efectos generales y sus posibles consecuencias son siempre prioritarios frente a las lesiones cutáneas.
Actuación ante quemaduras: El socorrista ha de llevar a cabo el tratamiento general de las quemaduras y el tratamiento básico de las quemaduras leves.
Tratamiento general de las quemaduras: El tratamiento general de las quemaduras consiste en los puntos siguientes:
Autoprotección: Hay que recordar las medidas de carácter general que deben tomarse y, específicamente, las que afectan a los agentes causales (incendio, gases, humos, productos químicos, etcétera) ya que de no hacerlo, con mucha seguridad también resultaría afectada la persona que presta los primeros auxilios.
Separar el agente causal del accidentado y determinar su proceso lesivo:

  • Hay que apagar las llamas por el mecanismo de sofocación, es decir, ahogar el fuego, habitualmente envolviendo la zona quemada con una manta o un abrigo que no sea de materiales sintéticos. Si no disponemos de una manta, podemos sofocar el fuego haciendo rodar por el suelo al accidentado en llamas.
  • Hay que enfriar la zona quemada, tan rápido como sea posible, con agua fría del grifo (sin que el chorro caiga directamente encima de la zona quemada) durante 15-20 minutos o hasta que el dolor ceda o desaparezca, procurando que el agua fluya y arrastre los restos de líquidos o tejidos que mantienen su poder calorífico. Esto no se consigue con la misma intensidad si se pone el área lesionada en remojo, cosa que en cambio aumenta el riesgo de infección; desgraciadamente, no siempre podremos disponer de agua corriente. En estos casos, es aconsejable sumergir la zona quemada en un recipiente con agua, que se cambiará periódicamente, o bien, si son zonas muy extensas, aplicar trapos o tejidos empapados en agua.
  • Seguidamente, será necesario retirar las ropas del lesionado a excepción de aquéllas que estén adheridas a la piel, así como todos los objetos que puedan comprimir las extremidades (anillos, brazaletes, pulseras, relojes…). En las superficies quemadas muy extensas y con la ropa muy adherida, es preferible no tocarla.
  • Después de haber enfriado la zona, cubrirla con compresas húmedas que, a ser posible, la cubran en su totalidad (mejor si son estériles).
  • Prevenir la aparición de la Hipotermia, protegiendo a la víctima del viento y cubriéndola con una manta o similar, para evitar que pierda calor corporal