miércoles, 2 de abril de 2014

Día Mundial de concienciación sobre el autismo

Según la OMS el autismo es un síndrome que se presenta desde el nacimiento o se inicia casi invariablemente durante los primeros 30 meses de la vida. El número de casos de niños con autismo ha aumentado, la OMS, afirma que existen 21 autistas por cada 10 mil niños y que de cada cuatro niños una niña es diagnosticada autista.
El autismo es un desorden del neurodesarrollo, afecta las capacidades de comunicación, planificación e imaginación del individuo, puede ser detectado antes de los tres años de edad y se convierte en un modelo para entender los desórdenes del desarrollo cognoscitivo y social que comprende un grupo de síndromes con sintomatología similar. es fundamental la detención precoz del autismo ya que de este ,modo se ofrece una atención temprana del niño/a con autismo lo que contribuye en la evolución de las relaciones sociales garantizando un mejor futuro para el individuo.

Tradicionalmente se ha considerado al autismo como un trastorno de escasa prevalencia, pero en la  actualidad las cifras han aumentado. La edad de inicio de los trastornos es muy temprana; en algunos casos  se han podido observar las primeras manifestaciones durante el primer año de vida, de ahí la importancia de un seguimiento exhaustivo del desarrollo infantil. En cuanto a la afectación de la capacidad cognitiva, la discapacidad intelectual entre personas con TEA es del 70% (30% con discapacidad cognitiva moderada y un 40% con discapacidad cognitiva grave a profunda), mientras que un 30% de los sujetos muestran un Cociente Intelectual (CI) normal o incluso superior. Algunos profesionales pueden pensar que el niño sólo presenta signos leves de retraso en el desarrollo, pero que se recuperará con el tiempo y alcanzará a los demás. Se favorece así el retraso en el diagnóstico, llevando a algunos padres a una situación de desamparo, visitando diferentes consultas médicas. Por todo ello, es prioritario ofrecer la información necesaria para realizar una detección precoz tanto a los profesionales de la atención primaria, como a los servicios educativos, ya que son estos profesionales los que van a ser consultados en primer lugar por los padres que detecten alguna alteración, o bien, los que van a detectar ellos mismos alteraciones en las evaluaciones programadas del niño. 

La detección precoz va a depender de que dichos profesionales tengan los conocimientos apropiados sobre este trastorno Las manifestaciones que definen el autismo son:
  • Déficit cualitativo en la interacción social, representado por la falta de contacto visual, no responder al llamado por su nombre.
  • Aislamiento social dificultad para comprender respuestas sociales.
  • Alteración en la comunicación; afecta la habilidad verbal como no verbal pueden ser variables según el caso de cada individuo, en algunos se manifiesta por falla en el desarrollo del lenguaje receptivo y expresivo, en otros el lenguaje es caracterizado por ecolalia, jerga ininteligible, pronombres invertidos y melodía anormal de la voz, estas características persisten hasta la edad adulta.
  • Algunos casos de individuos con autismo es que no logran establecer una comunicación verbal, sin embargo aquellos que adquieren lenguaje verbal muestran dificultades para entender chistes, sarcasmos, interpretación del lenguaje corporal, entonaciones y expresiones faciales.
  • Otras características del autismo son los patrones de comportamientos estereotipados y repetitivos, los cuales incluyen resistencia al cambio, apego a ciertos objetos, fascinación por objetos en movimiento como el girar de las ruedas de los carros o las hélices de ventiladores. Los niños autistas suelen alinear objetos ya sea de forma vertical u horizontal.

Epilepsia y autismo: La epilepsia es un trastorno asociado en un alto porcentaje de personas con autismo, con dos picos importantes de incidencia, antes de los cinco años y a partir de la pubertad-adolescencia, que puede causar una neuropatología más amplia con autismo asociado a epilepsia y, en la mayoría de las ocasiones, también asociado a discapacidad intelectual. De entre todos los cuadros de epilepsia y síndromes epilépticos, el que adquiere mayor interés es el síndrome de West (SW). Un porcentaje importante de niños con SW (hasta el 16%) desarrolla autismo y otro alto porcentaje de niños con autismo (12-15%) presentan crisis epilépticas en la primera infancia, sobre todo SW.
Alteraciones neuroquímicas: Posibles correlatos neuroquímicos pueden alterar o modificar la maduración del autismo.

Alteración de la función inmune: La presencia de autoanticuerpos IgG en el plasma materno durante el embarazo contra proteínas del cerebro fetal, junto con la labilidad genética, puede dar lugar a una regresión global del neurodesarrollo que conduce al desarrollo de autismo de inicio temprano.

Factores ambientales: Se ha sugerido que deben existir factores ambientales, que actuando sobre el genotipo, dan lugar al fenotipo característico de los TEA.

Complicaciones obstetricas: La mayoría de las complicaciones obstetricas suelen ser una consecuencia de anomalías propias del feto adquiridas en las primeras etapas del desarrollo embrionario, más que la causa del autismo, como sucede en un elevado porcentaje de partos distócicos de niños sin autismo. No obstante, este factor ambiental, sin ser la causa básica del autismo, puede ser un agravante global por los posibles trastornos asociados (discapacidad intelectual, crisis epilépticas, trastornos de conducta, y otros) debido a la interacción genética.

Tratamiento: ante la sospecha de que el niño en sus primeros meses de vida no sigue un desarrollo normal, es fundamental visitar al pediatra quien mediante la observación y conversaciones con los padres decidirá de acuerdo a su evaluación si es necesario remitir al niño a otro especialista en este caso al neurólogo quien evaluará los signos que se deben tomar en cuenta para saber si hay ó no un autismo.