domingo, 30 de marzo de 2014

La tuberculosis

Según la OMS, la tuberculosis es una enfermedad infecciosa que suele afectar a los pulmones y es causada por una bacteria (Mycobacterium tuberculosis). Se transmite de una persona a otra a través de gotículas generadas en el aparato respiratorio pacientes con enfermedad pulmonar activa. La infección por tuberculosis suele ser asintomática en personas sanas, dado que su sistema inmunitario actúa formando una barrera alrededor de la bacteria. Los síntomas de la tuberculosis pulmonar activa son tos, a veces con esputo que puede ser sanguinolento, dolor torácico, debilidad, pérdida de peso, fiebre y sudoración nocturna. La tuberculosis se puede tratar mediante la administración de antibióticos durante seis meses.
Una de cada tres personas en el mundo está infectada con bacterias latentes de la tuberculosis, pero la enfermedad se presenta sólo cuando las bacterias están en división activa. Las bacterias pueden activarse como consecuencia de cualquier factor que reduzca la inmunidad, como la infección por el VIH, el envejecimiento o determinadas afecciones. En general, la tuberculosis puede ser tratada con cuatro medicamentos antituberculosos de uso corriente (de primera línea). Si estos medicamentos se utilizan o administran mal, puede presentarse la tuberculosis multirresistente (TB-MDR). El tratamiento de la TB-MDR con medicamentos de segunda línea, que son más costosos y tienen más efectos colaterales, es más prolongado. Asimismo, se puede presentar tuberculosis extremadamente drogorresistente (TB-XDR) si dichos medicamentos se utilizan o administran mal, volviéndose, por consiguiente, ineficaces.

Las personas que padecen tuberculosis pulmonar (los pulmones son los órganos que con mayor frecuencia se ven afectados) pueden transmitir la enfermedad al toser, estornudar o sencillamente conversar, ya que al hacerlo expulsan al aire las bacterias causantes de la tuberculosis. Basta respirar unas cuantas bacterias para infectarse (sin embargo, solo una proporción pequeña de las personas infectadas contraerán la enfermedad). A veces, las bacterias ya son drogorresistente si proceden de una persona que padece TB-MDR. Otra forma de contraer la TB-MDR o la TB-XDR es cuando las propias bacterias causantes de la tuberculosis en un paciente presentan resistencia. Es posible que la mayoría de las personas que gozan de buena salud y de una inmunidad normal nunca contraigan la tuberculosis, a menos que tengan un contacto considerable con las personas que pueden contagiar la enfermedad y que no han recibido tratamiento o este ha durado menos de una semana.
La tuberculosis es una de las infecciones más comunes entre las personas infectadas por el VIH o aquejadas de sida porque hay muchas personas infectadas con bacterias de la tuberculosis (véase la primera pregunta). En los lugares donde la TB-XDR es muy común, las personas infectadas por el VIH tienen un riesgo mayor de contraer la TB-XDR, en comparación con las personas que no están infectadas por este virus, debido a que su sistema inmunitario está debilitado. Toda persona que haya estado en contacto con una persona aquejada de TB-XDR o que se cree que puede padecerla debe consultar al médico o acudir a la clínica de tuberculosis local para someterse a un examen de detección.