miércoles, 5 de marzo de 2014

La Pobreza.


Si hablamos de salud higiene y vida, no podemos olvidar hacer mención a un tema tan complejo y tan penoso como la pobreza, y esta trae consigo enfermedades, desnutrición muerte etc. Según datos de la OMS: la pobreza es calificada como la enfermedad más mortal del mundo. 
Parece lógica esta afirmación debido a que las muertes que se registran a nivel mundial gran parte de ellas se relacionan a la pobreza y las malas condiciones de vida. La falta de vacunación,  insuficiente mala  alimentación que genera luego desnutrición, falta de agua potable, riesgo de muertes de las madres en los partos por falta de atención, discapacidad y retraso mental, enfermedades contagiosas de todo tipo, estrés y violencia familiar son algunas de las razones por las cuales las personas tienen una corta y mala vida, y mueren por razones evitables. 
La pobreza causa la muerte de millones de niños y personas de todas las edades debido a la fragilidad de su salud y por estar expuestos a riesgo ante ciertas condiciones que para otras personas no serian relevantes o peligrosas. Generalmente, asociamos la falta de alimentos con países africanos yen zonas suburbanas donde las personas viven en malas condiciones. No obstante esto, la realidad y los hechos indican que las grandes ciudades del mundo también se ven azotadas por la pobreza a nivel alimenticio: no hay suficiente comida para todos. 
Luchar contra la pobreza es la mejor forma de combatir muchas enfermedades que pueden ser erradicadas o controladas, y evitar la muerte de niños, mujeres y personas de todo el mundo. A pesar de los esfuerzos internacionales, la eliminación de la pobreza sigue siendo la mayor carga mundial, tanto para gobiernos como para los organismos internacionales. Pero la comunidad internacional ha registrado algunos éxitos importantes y ha aprendido algunas enseñanzas provechosas en los últimos años, a pesar de que la pobreza no es sólo una falta de ingresos,  es la negación de derechos humanos, lo que como humanos debería hacernos recapacitar y pensar en que es lo que estamos haciendo, mal, y si hemos tomado las decisiones correctas sobre como solucionar el lastre de la pobreza.