martes, 4 de marzo de 2014

La hepatitis C


La hepatitis C,
Es una enfermedad contagiosa del hígado causada por el virus del mismo nombre. El cuadro clínico puede ir desde un padecimiento leve que dura unas cuantas semanas hasta una afección grave y permanente que puede desembocar en cirrosis o cáncer del hígado. El virus de la hepatitis C se transmite por el contacto con la sangre de una persona infectada. Se calcula que en el mundo hay unos 150 millones de personas que padecen la infección crónica por este virus y que más de 350 000 enfermos mueren al año por afecciones hepáticas vinculadas con él. La hepatitis C se puede curar con antivíricos. Actualmente no se cuenta con una vacuna; sin embargo, las investigaciones con tal fin siguen adelante, tiene un periodo de incubación que dura entre 2 semanas y 6 meses. 
Después de la infección inicial, aproximadamente el 80% de las personas no manifiestan síntoma alguno. Algunas personas pueden presentar un cuadro clínico agudo con fiebre, fatiga, falta de apetito, náuseas, vómitos, dolores abdominales, coloración oscura de la orina, heces fecales de color grisáceo, dolores en las articulaciones e ictericia (coloración amarilla de la piel y el blanco de los ojos). 
La OMS recomienda que las personas infectadas por el virus de la hepatitis C deben: recibir educación y orientación acerca de las opciones asistenciales y terapéuticas; vacunarse contra las hepatitis A y B para prevenir la coinfección por estos virus y proteger así el hígado; buscar rápidamente atención médica apropiada, que puede consistir en la administración de antivíricos; someterse periódicamente a pruebas que permitan diagnosticar las enfermedades hepáticas en etapa temprana.